
La Unión Europea se dispone a fortalecer los lazos tecnológicos con Japón en áreas claves como la inteligencia artificial en un intento por disminuir su dependencia de China. Thierry Breton, Comisario de la UE, evidenció este compromiso en un mensaje de video reciente en Twitter, donde declaró que la IA sería el centro de atención en su encuentro con representantes del gobierno de Japón.
En sus declaraciones Breton pormenorizó: “Dialogaré con el gobierno japonés acerca de cómo podemos estructurar nuestro espacio digital, incluyendo la IA, en base a nuestros valores comunes». Estas palabras reflejan un empeño real por sincronizar la estrategia tecnológica de la UE con Japón, país reconocido por su robusto desarrollo en el sector tecnológico.[automatic_youtube_gallery type="search" search="UE y Japón investigan la colaboración estratégica en IA y semiconductores" cache="2419200" per_page="1" thumb_excerpt="0" player_description="0"]
Un Consejo de Asociación Digital UE-Japón e intereses compartidos en semiconductores
La UE y Japón proyectan instaurar un Consejo de Asociación Digital para fomentar la colaboración en computación cuántica y de alto rendimiento. Este hecho sigue a un consejo similar que se formó entre la UE y Corea del Sur hace poco, con foco en la inteligencia artificial y la ciberseguridad.
Breton, además, anunció planes de colaboración con Japón en el terreno fundamental de los semiconductores. Estos componentes, que son cruciales en numerosos dispositivos, desde automóviles a smartphones, también son vitales en el entrenamiento de modelos de IA. Por lo tanto, constituyen un segmento estratégico de tecnología donde las naciones buscan posicionarse para obtener beneficios futuros.
Japón juega un rol crucial en la cadena de suministro global de semiconductores y ha estado incansablemente tratando de robustecer su industria nacional. Recientemente, un fondo respaldado por el gobierno japonés propuso una adquisición por 6.300 millones de dólares de JSR, empresa nacional fabricante de chips.
La UE también se ha esforzado en reforzar su industria de semiconductores a nivel europeo. Este interés mutuo en los semiconductores podría servir como sólida cimentación para la alianza tecnológica propuesta entre la UE y Japón.
El perspectiva más amplia: reducción de riesgos y autonomía tecnológica
El esfuerzo de la UE por solidificar asociaciones con naciones asiáticas tecnológicamente avanzadas representa una «eliminación de riesgos» estratégica para distanciarse de China. En contraposición a Estados Unidos, que ha tomado medidas para desvincular su economía de Beijing, la UE busca redistribuir el riesgo profundizando relaciones tecnológicas con naciones aliadas.
Paralelamente, Estados Unidos continúa aplicando restricciones a la exportación de tecnologías críticas, incluyendo los semiconductores, en un intento de aislar a China. En este marco, Washington ha estado recomendando a sus aliados europeos que adopten la misma estrategia.
La semana pasada, los Países Bajos, sede de una de las empresas de chips más importantes, ASML, anunciaron nuevas restricciones a la exportación de equipos semiconductores avanzados. Este suceso sigue la tendencia general de las naciones a reevaluar sus cadenas de suministro y buscar la vuelta de la fabricación de semiconductores a su territorio.
La decisión de la UE de colaborar más estrechamente con Japón en áreas tecnológicas clave como la inteligencia artificial y los semiconductores es una jugada estratégica en el panorama geopolítico más amplio. No sólo busca neutralizar los riesgos asociados con la excesiva dependencia de una sola nación, sino que también tiene como objetivo asegurar la posición de la UE en la carrera tecnológica global.
